un gato negro encontró al pájaro y le arrancó las tripas. es el instinto, dicen. el instinto y el hambre, porque las bocas van a seguir comiendo aunque te mueras. lo curioso es que ahora la sangre se mueve por todo el espacio de la grieta. se mueve, pero nunca se seca. y el aire está lleno de moscas. mi cuarto también.
domingo
jueves
la tormenta también dejó un pájaro muerto sobre el techo del vecino. la primera vez que lo vi me pareció un chiste, una broma de mal gusto. entonces todas las mañanas levanto la persiana de la cocina y ahí está: el cuerpo gris sobre las tejas naranjas. debe ser porque hace días el aire se corta con el filo de la muerte, y ya ni los pájaros consiguen volar. debe ser porque tampoco pueden acostumbrarse al frío en esta época del año. porque es verano, y el cuerpo tiembla.
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