martes
viernes
domingo
un gato negro encontró al pájaro y le arrancó las tripas. es el instinto, dicen. el instinto y el hambre, porque las bocas van a seguir comiendo aunque te mueras. lo curioso es que ahora la sangre se mueve por todo el espacio de la grieta. se mueve, pero nunca se seca. y el aire está lleno de moscas. mi cuarto también.
jueves
la tormenta también dejó un pájaro muerto sobre el techo del vecino. la primera vez que lo vi me pareció un chiste, una broma de mal gusto. entonces todas las mañanas levanto la persiana de la cocina y ahí está: el cuerpo gris sobre las tejas naranjas. debe ser porque hace días el aire se corta con el filo de la muerte, y ya ni los pájaros consiguen volar. debe ser porque tampoco pueden acostumbrarse al frío en esta época del año. porque es verano, y el cuerpo tiembla.
martes
viernes
antes de despedirnos me pidió que no dejara de escribir. no creo que sirva pero puedo intentarlo, porque de eso trata, aun con poca imaginación. como la fábula del elefante encadenado, pero no. y la excusa de que alguna vez haya dicho que el dolor me inspiraba no fue suficiente. porque las cosas se mueven con una lentitud insoportable, y aun así, lo que te rodea estásiempreapuntodeestallar. todo rebalsa. el cuerpo no obedece, se hunde. y los días se gastan en la boca, porque ya no hay nada mejor que hacer con ella. y seguimos así. quizás porque no hubo palabras ésta semana para describir lo que es sostenerle la mano fuerte y querer morirse. y eso ni siquiera pude escribirlo yo.
miércoles
hace días que es de noche, y en la oscuridad no conozco mi voz. tengo en la garganta atravesado un nombre y un rostro familiar. mas abajo, un agujero en el pecho (no confundas el amor con las balas) muchos mas en los huesos, otros tantos en la panza. sangre entre los dedos, sobre las cosas. miedo. y esta eternidad que estalla en las manos sin hacer luz.
martes
lunes
sábado
lunes
viernes
hace un par de días me convertí
en una especie de condenado
a la vigilia eterna
que sólo ve como los días
cambian de color
ahora intento escribir un ensayo
y pienso
que me gustaría soñar con una playa
lo de siempre
algún caballo arena blanca y mar azul
gise está escribiendo un cuento
dice que ya es hora de sacar el vino
me doy cuenta que es tarde
y en las casas todos duermen
entonces abro la ventana
y me pregunto
¿con qué sueñan los demás?
en una especie de condenado
a la vigilia eterna
que sólo ve como los días
cambian de color
ahora intento escribir un ensayo
y pienso
que me gustaría soñar con una playa
lo de siempre
algún caballo arena blanca y mar azul
gise está escribiendo un cuento
dice que ya es hora de sacar el vino
me doy cuenta que es tarde
y en las casas todos duermen
entonces abro la ventana
y me pregunto
¿con qué sueñan los demás?
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