sábado

la escuché decir que escribir un poema es reparar la herida fundamental. desde entonces quiero escribir uno.
quería escribir un poema y regalárselo pero ignoraba su utilidad. la duda que se me presentó fue saber realmente qué herida estaba reparando ¿la mía? ¿la de ella? si yo escribo un poema pensando en alguien y se lo regalo ¿acaso no sería suficiente para reparar dos heridas?
quiero escribir un poema que no te nombre. no quiero escribirlo pensando en vos para después regalárselo a ella. no sería justo. además pensar en vos es mas bien como rascar mi herida y lo que en realidad me importa es reparar la suya.
quería escribir un poema pero no sabía por donde empezar. entonces pedí prestado un libro de instrucciones acerca de como llevar a cabo tareas que a simple vista parecen sencillas y en realidad no lo son. darle cuerda a un reloj no es nada fácil. escribir un poema tampoco. vaya desilusión al descubrir que el libro sólo contenía un plan para un poema. no era lo que necesitaba. era un plan que alguien iba a usar para escribir un poema y reparar una herida. una herida que no era mía, ni tuya, ni de ella. no me pareció ético robarme su plan. no es ético robarse el plan ni la poesía de nadie, más aun conociendo la finalidad reparadora de los poemas.
yo quiero escribir un poema pero aun no tengo plan ni instrucciones.

mientras tanto ella sigue llorando y su herida rebalsa de lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario