la lengua se te derritió adentro de la boca (así es el calor)
y la palabra es ahora ese hilo de baba negra
que cuelga de tus labios y resbala anochecida por tu cuello
escurriéndose entre el pecho y la nada.
la palabra ha perdido su forma y su sonido.
¿cómo nos defenderemos ahora
si el único ruido que sale de nuestras bocas
es el de unas burbujas de baba negra
reventándose contra el aire?

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