viernes

para la chica que ama los corazones negros (en el día de su cumpleaños)



se suceden los días
incansables
las horas
que contas con los dedos
de una mano o la otra
y los míos también

las batallas perdidas
la espuma y la sangre
derramadas sobre el piso
los corazones negros
de luto
y el sabor amargo de saber
que alguien salva
pero nunca es suficiente

a veces una sonrisa
no es mas que mover la boca
y mostrar los dientes
pero creeme que los colores
te van a hacer sentir mejor

porque un poco de luz
siempre hace falta
y esconder cosas bajo la lengua
suele ser divertido
como bailar con todo el cuerpo
dando saltitos y moviendo las manos
pasear con el auto un domingo de sol
tomar un helado
chocolate, rosa y blanco
como el color de la remera
del chico que cruza la calle y te mira

sonreí que te queda mas lindo
reite hasta que te duela la cara
aguanta la respiración bajo el agua y salí
justo antes de que se acabe el aire

sueño que estoy en una casa que no es mía
aunque en realidad no es una casa
es mas bien un cuarto
pero tan lleno de cosas
que se parece a la casa
donde vivís vos

hay un escritorio de madera
hastiado de papeles que no dicen nada
calendarios vencidos
diarios viejos
noticias de ayer
pensamientos horribles 
arremolinándose bajo la cama
ropa de feria llena de polvo
heridas secándose al sol

la ventana es tan pequeña
que no alcanzo a asomar las manos
y por jugar con fuego
me quemo los de dedos
otra vez

en la casa
no hay cosas bonitas
salvo el recuerdo
de los días sin sombras
de las noches de luz

el techo es negro como mis ojos
y no tan rojo como tus besos
cuando intento mirar mejor
sobre el piso 
o las paredes
no veo nada mas que rostros
muertos de miedo
muertos de hambre de frío de desilusión

a veces imagino que alguien entra
no se cómo
pero tiene la llave
y abre la puerta
y me corta la lengua
en pedacitos
y yo me asusto
y grito
grito pero no sangro
no sangro porque la temporada de lluvias 
no llegó a tiempo
y con la saliva no alcanza
y todo está tan seco
que ya ni las flores crecen por aquí

domingo

el aroma es similar
pero las formas han cambiado
creme que todo eso
que huele al pasado
ahi desparramado
sobre el piso
y la sangre
ya no soy yo

sábado

"el problema con la poesía 
es que la metáfora 
puede ser una forma 
de ambigüedad"

"nadie vuelve de vos a lo que fue"

jueves

¿quién dijo que todo está perdido?

hace días no consigue dormir
tiene la mirada cansada
la risa tímida
y una lista de deseos a medio hacer

escribe en su cuaderno
frases sin sentido
colecciona abriles y besos
a veces no puede ver ningún color

pide a gritos que nunca falten:
los amigos y las plazas
los sueños felices
los amantes y la lluvia
el olor del desayuno
el sonido del mar

dice que sin canciones
uno no consigue vivir,
y que el humo es dulce
cuando se comparte

sabe de los inviernos
el dolor en la panza
las despedidas y los huecos,
las lágrimas
los teléfonos mudos
los jueguitos macabros
los jazmines en primavera
el odio y el perdón

piensa que antes de la tormenta
está la rabia
y lo único que salva
es la tierra bañada del después

con los años desató nudos
y tempestades
acostumbró el cuerpo a los golpes
al amor y la guerra

la han visto mudar la piel
que se despega del hueso
morir y renacer
bajo estos cielos grises

algunas noches su imagen
se refleja sobre el vidrio
leo sus labios que no mienten
nunca se arrepiente
de ofrecer el corazón

domingo

when we talk about love we must not forget to talk about fear and if we talk about fear we have to remember that sometimes it's all about birds and cages.

martes

puedo decir algo encantador
sonreír
apenas con los labios
una mueca tímida
y el perfil que mas te gusta

tomar entre mis manos un viejo disco
y pensar
que las canciones
ya no me emocionan como antes

las voces se fueron
y el silencio de esta habitación
se vuelve insoportable

soy
pero la piel la he perdido
y seguir respirando es -ante todo-
mi último acto de fé

los infiernos en reposo
y la fiebre siempre atenta
se consumen los restos
y ya no hay
cuanto menos quiero ver, más abro los ojos.

lunes

hace tiempo soñé con ella
y un lobo
(siempre suelto)

estábamos
en algún lugar que no era este
porque siempre existe
la posibilidad infinita
de que este lugar sea
cualquier otro.

de que finalmente
se consuman las cenizas
de cuando eras joven
(un poco más que ahora)
esos días de sonrisas pálidas
y golpes en la panza.
días de emociones plásticas
no por lo flexibles
sino por lo tóxicas.

soñé con ella
y lo había olvidado.
hasta ayer.
ayer me acordé
(creo)

y los días se habían perfumado
con las flores amarillas
del único jardín que tengo.

el lobo
nunca cordero
siempre suelto
a veces atado.

soñé con ella
lo recuerdo todo
(y hay canciones
que nunca fallan
para recordar)

en mi sueño había un crimen
(naturaleza sangre)
alguien moría.
vos la matabas.

sábado

yo que te pedía a gritos que me liberes de mi misma ¿me crearías si te digo que siempre te ofrecí la llave de un lugar que ya no existe?
mi cárcel no es sólo este cuerpo que a veces te comparto. son mis noches de lluvia. las palabras que voy a esconder bajo la lengua. las que voy a escupirte en la frente. mis páginas en blanco. los poemas que me hubiese gustado escribir. mis días de furia, de alerta naranja casi llegando a rojo. las fotos en blanco y negro. los nombres no tan propios. mis ríos infinitos. tu beso interminable. ese dolor que se me cae del pecho y que ni todos los brazos del mundo alcanzarían a sostener. un paseo por el laberinto de los ciegos. ya hemos estado allí. yo me escapé la noche que a vos se te cayeron las alas.
pero algún día volveré, para matar a la bestia y construir entre dos una herida que no sangre. no hoy. no mañana. en otra vida. cuando seamos peces o árboles o simplemente polvo.
porque no nací para ser la chica que junta malezas. aunque a veces siento que el papel me sale a la perfección. y que me encanta. todo ese asunto de las malezas me fascina. y el eterno capricho de convertirlas en flor. pero los jardines aun están helados. para cuando llegue a tierra firme será primavera, hasta entonces en mi balsa habrá lugar para uno sólo. todavía hace demasiado frío para invitarte a naufragar.

jueves

cuando duele
sirve
no antes
no después

cuando
en el pecho
la cuerda
se hace nudo
y el verbo
carne

antes
la fiebre

después
las cosas desnudas
sin ceremonias
las manos
volviendo a su lugar